La edición conmemorativa de cuentos, ensayos y poesía “completa” de Jorge Luis Borges, que lanzó en tres tomos el grupo Penguin Random House (Sudamericana en la Argentina, Alfaguara en Hispanoamérica) por el 40° aniversario de la muerte del escritor, no están completas. Como alertó ayer el periodista Matías Serra Bradford en la revista Ñ, faltan los veinticuatro textos narrativos y ensayos breves de El Hacedor. Los poemas del mismo libro, publicado en 1960 en Emecé, figuran en el volumen Poesía completa ($ 59.999), entre las páginas 109 y 159 del volumen de Sudamericana, pero prosas como “El hacedor”, “El cautivo”, “Borges y yo”, “El simulacro” e “In memoriam J. F. K.” (que antecede al epílogo), entre muchos otros, no fueron publicados ni en Cuentos completos ($ 56.999) ni en Ensayos completos ($ 64.999).

El volumen Poesía completa de Sudamericana es similar a Obra poética. 1923-1985, lanzada por Emecé en 1989, tres años después de la muerte de Borges. Al editar en 1977 su obra poética en un solo volumen, Borges había decidido separar los poemas de las prosas de El Hacedor. Luego se sumarían La cifra y Los conjurados, de 1981 y 1985, respectivamente. Mientras, El Hacedor estaba publicado en forma completa en el tomo II de las obras borgeanas y también en forma autónoma.
Desde Penguin Random House retomaron ese argumento para explicar la omisión de los textos en ediciones presentadas como “completas” e invitaron a los lectores a buscar otros libros del sello.
“Hay disponible en librerías varias ediciones -comunicaron-. El contenido de Poesía completa (2026, Alfaguara y Sudamericana) es el mismo que se viene publicando en el volumen de Obra poética en Sudamericana y Poesía completa en Debolsillo desde 2011, que no es otro que el que había establecido Borges en la edición para Emecé de 1977, en la que mantuvo los textos de El hacedor en verso. A esa edición se sumaron posteriormente La cifra y Los conjurados. El contenido completo de El hacedor puede encontrarse en los volúmenes individuales publicados por los sellos Debolsillo y Sudamericana y en el tomo 2 de la Obra completa publicada por Sudamericana en cuatro tomos de tapa dura”.
Confirmaron además que la misma edición de 2026 que se presenta como completa se lanzó en España y América Latina y en la Argentina. “Solo cambia el sello editorial”, explicaron.
María Victoria Kodama, que preside la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, y es una de las cinco herederas del legado Borges-Kodama, coincidió con Random House. “Entendemos que esta cuestión responde simplemente a un criterio editorial, basado en la selección, dentro de cada libro, exclusivamente de las composiciones poéticas -dice a LA NACION-. En el volumen Obra poética 1923-1977, publicado por Alianza Tres/Emecé en 1979, fue el propio Borges quien decidió incluir únicamente poesía, dejando de lado las prosas incluidas en El hacedor. Siguiendo ese mismo criterio, María Kodama impulsó posteriormente ediciones como Poesía completa y Obra poética, que también reúnen exclusivamente la producción poética del autor”.
“Como toda clasificación, este criterio puede ser compartido o no; no obstante, como hemos señalado, no es una novedad, sino que continúa un modo de editar la obra que se remonta a las decisiones del propio autor y que fue continuada por María”, admite María Victoria Kodama. No termina de quedar claro si en la publicación de la obra de Borges se sigue un criterio editorial, comercial o fortuito. El agente literario que representa la obra de Borges es Andrew Wyilie.
Tras la muerte de Borges, Kodama hizo algunos ajustes en la obra poética borgeana, entre otros, retirar la dedicatoria de Borges a su idolatrada del momento, la escritora María Esther Vázquez, del “Poema de los dones”, que sigue sin aparecer en la versión actual. A partir de 1997, se incluyeron en las obras completas de Borges sus primeros libros de ensayos -Inquisiciones, (1925), El tamaño de mi esperanza, (1926) y El idioma de los argentinos- que, en vida, él no había querido reeditar y que ahora también se encuentran en Ensayos completos.
Según refiere el escritor y coleccionista Alejandro Vaccaro en Borges, textos secretos y falsas atribuciones, las obras completas de Borges han pasado por distintas vicisitudes. “Sus Obras completas han sufrido mutaciones constantes e inexplicables o no explicadas [...]. Tras la muerte de Borges, imaginar correcciones a sus textos solo podría estar permitido, como se dijo antes, por la existencia de documentos que en forma expresa informaran al respecto. En su último testamento de fecha 22 de noviembre de 1985, Borges expresa su voluntad de instituir ‘…Heredera Universal de todos sus bienes…’ ‘… a su buena amiga María Kodama’, pero nada dice con relación a las facultades para modificar su obra. Es decir, la heredera no detenta el carácter de albacea literaria, ya que de ser así, Borges lo hubiera dejado escrito expresamente”. Los sobrinos de Kodama tampoco han designado a un albacea pero cuentan con un “comité de asesores”, además de la agencia y la editorial.
Para Vaccaro, como para otros especialistas en la literatura borgeana, la edición definitiva de las obras completas de Borges debería quedar en manos de un comité de notables.

