Con unos minutos de retraso y con el estadio a medio llenar, comenzó la ceremonia de cierre de la Copa del Mundo en el estadio MetLife en Nueva Jersey. Los primeros en presentarse en el centro del campo de juego fueron un ensamble de percusionistas formado por músicos y bailarines locales: Brooklyn United, Fogo y NY Bucket Drummers. Vestidos de dorado y azul y con las siglas de FIFA cruzando sus torsos, los artistas fueron bajando del escenario en forma de pelota para recorrer la cancha que para ese momento ya estaba cubierta con imágenes de reconocibles monumentos neoyorquinos.

¡EL GRITO SAGRADO, FUERTE Y ALTO EN NEW JERSEY!
— DSPORTS (@DSports) July 19, 2026
María Becerra, la voz del himno nacional argentino. #MundialEnDSPORTS#FIFAWorldCup pic.twitter.com/3cfp8YVKOy
Así, en uno de ellos, el Empire State, apareció el youtuber y cantante estadounidense IShowspeed, un personaje durante toda la copa que se dedicó a alentar a los contricantes de la selección argentina, para interpretar el tema “Champions” con claras dificultades para compaginar sus movimientos con la canción cuyo estribillo repetía una y otra vez “This is the World Cup” (esta es la Copa del Mundo), como para ubicar en tiempo y lugar a algún espectador distraído que pudiera confundir el evento con alguna final de fútbol americano. Una impresión que no ayudó a despejar el siguiente artista en el campo: Post Malone, que vestido como un cantante de música country interpretó su canción “Chrome Heartbreaker”. Luego se le sumó el rapero Swae Lee para acompañarlo en el tema “Sunflower”, que cerró la ceremonia. En alrededor de 10 minutos el espectáculo de clausura de la Copa del Mundo logró ser aún más insípida de lo que fue la de inauguración, la más corta en la historia de los Mundiales.

¿Qué pasó con la cábala?
Inmediatamente, mientras las cámaras todavía enfocaban de lejos a algunos bailarines que parecían no saber qué hacían en el campo de juego, la transmisión de Telefe pasó directamente a seguir los movimientos de la selección argentina en el borde del campo.
“¿Qué pasó con la cábala? Porque esto rompió un poco la rutina, ¿no?“, se preguntaba Pablo Giralt en la transmisión de Telefe junto a Juan Pablo Varsky, con quien coincidió en que la ceremonia de cierre había sido “tranquila”, un elegante eufemismo para no decir decepcionante, pobre, más que olvidable.

La duda sobre la famosa cábala del consumo de 14 caramelos de Rodrigo de Paul antes de cada encuentro del Mundial quedó despejada segundos después, cuando se vio al jugador recorriendo la cancha desde las líneas mientras la organización ponía en orden el centro del campo de juego. Faltaban una hora y ocho minutos para el comienzo del partido y el costado musical de la fecha quedó en pausa hasta el momento de la interpretación de los himnos nacionales.

Mientras las cámaras apuntaban al palco oficial que compartían las autoridades de la FIFA con el presidente Donald Trump y la primera dama, en el campo de juego la actriz y cantante Jennifer Hudson entonó el himno estadounidense. Luego, Robbie Williams, Nicole Scherzinger y Laura Pausini hicieron lo propio con la canción oficial de la FIFA compuesta para este Mundial: “Desire” rodeados de las banderas de los países que participaron del torneo.
Tras la presentación de la copa en la que participaron Andrés Iniesta y Mario Kempes, campeones representantes de los dos países en la final, apareció Tom Cruise sobre una tarima en medio de la cancha como “invitado especial”. Vestido de negro, con sus anteojos de sol en una mano y un micrófono en la otra, el actor dio un discurso en el que repasó los más de treinta días del torneo y los 48 países que “cruzaron océanos y fronteras para confirmar que este juego pertenece al mundo”. “Compartimos momentos de júbilo y alegría que nunca vamos a olvidar. Hoy quedan solamente dos equipos, España y Argentina, pero estas historias pertenecen a cada uno de nosotros, a cada hincha, jugador y voluntario. Reunámonos para un último capítulo de este torneo que unió al mundo”, terminó el actor para darle paso a la entrada de los equipos al campo de juego. Y a los himnos nacionales de los países finalistas. Por el lado de España se trató de una interpretación con instrumentos de viento del grupo Spanish Brass. Y, como se había anunciado el argentino fue interpretado por María Becerra.
