Impermeabilizar un techo es fundamental para prevenir goteras, filtraciones de agua y humedad, protegiendo la estructura de la vivienda y evitando el deterioro prematuro de techos y paredes. Esta medida preventiva evita la formación de moho, protege la salud familiar y puede aumentar la vida útil de la construcción, además de ahorrar costos de reparaciones futuras.
Según Marina Zamirowsky, especialista en Colores y Tendencias de Sinteplast, hoy impermeabilizar un techo puede costar entre $18.000 y $35.000 por metro cuadrado, dependiendo del estado de la superficie, el sistema elegido y si el precio incluye mano de obra.
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Entre las opciones disponibles en el mercado, las membranas líquidas acrílicas son actualmente las más demandadas, por su facilidad de aplicación, elasticidad y durabilidad. Dentro de esta categoría, existen productos específicos que permiten impermeabilizar y, además, sumar beneficios térmicos. A partir de la tecnología reflectiva se refleja más del 80% de los rayos solares y ayuda a reducir hasta 10 grados la temperatura interior, lo que será valorado durante los meses de calor.
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Cuál elegir
¿Membrana líquida o sistemas tradicionales? La principal diferencia es que la membrana líquida genera una película continua, elástica y sin uniones, lo que le permite adaptarse mejor a los movimientos y dilataciones del techo. Además, requiere menos mantenimiento, tiene una aplicación más simple y es apta para superficies complejas o irregulares. Los sistemas tradicionales, en cambio, presentan juntas o solapes que con el tiempo pueden deteriorarse.
Sobre el mantenimiento de este tipo de soluciones, Zamirowsky detalla que lo ideal es hacer una revisión a modo de prevención una vez por año, especialmente antes del invierno o de temporadas de lluvias intensas. Pequeñas fisuras, desagües tapados o zonas desgastadas pueden resolverse fácilmente si se detectan a tiempo, antes de convertirse en filtraciones de mayor envergadura. Además, explica que hoy existen productos de alta performance que ofrecen garantías superiores a los 10 años, siempre que se respeten las condiciones de aplicación y mantenimiento recomendadas.
Por su parte, Adrián Mecca, dueño de Dimatech, empresa dedicada a la impermeabilización hace más de 15 años, asegura que dentro de las opciones que ofrece su empresa existen dos variantes principales que son la membrana asfáltica con aluminio indicada para techos, losas, cubiertas, galpones, depósitos y superficies de tránsito ocasional. Es la solución ideal para superficies no transitables expuestas al exterior. Otra alternativa es la membrana con geotextil, en cambio, está diseñada para terrazas, balcones amplios, sectores técnicos y cualquier superficie accesible, siempre que la base se encuentre en condiciones adecuadas para recibirla.
En cuanto a los costos, el valor actual del metro cuadrado, con materiales y mano de obra incluidos, es de $20.000 m2 para la membrana con aluminio y de $32.000 m2 para la membrana con geotextil transitable. Por ejemplo, impermeabilizar un techo de 50 m² con membrana de aluminio requiere aproximadamente 6 rollos y tiene un costo total de $1.200.000. La misma superficie con membrana geotextil asciende a $1.920.000, contemplando en ambos casos empalmes y desperdicio. Una de las ventajas de la membrana con aluminio es que no requiere mantenimiento. La membrana geotextil transitable, en cambio, demanda controles periódicos: se recomienda revisar uniones, desagües, bordes y zonas de uso, y aplicar una capa de membrana líquida cada 2 a 3 años para prolongar su vida útil. Con materiales de buena calidad, ambos sistemas tienen una duración estimada de 10 a 15 años.
A la hora de detectar los errores más comunes al momento de impermeabilizar, uno de ellos es hacerlo sobre superficies húmedas, sucias o con filtraciones activas sin resolver el problema de base. También es habitual no respetar el rendimiento recomendado del producto o aplicar menos material del necesario, lo que reduce significativamente la vida útil del sistema. Y quizás el error más extendido: esperar a que aparezca la filtración para actuar, en lugar de apostar por el mantenimiento preventivo.
En lo que respecta a las tendencias, la especialista en Colores y Tendencias de Sinteplast asegura que los últimos años creció fuertemente la búsqueda de soluciones que combinen impermeabilización y eficiencia energética. “Los consumidores priorizan opciones más sustentables, de fácil aplicación y con beneficios adicionales como reducción térmica, menor mantenimiento y mayor durabilidad”, finaliza.
6 recomendaciones para encarar el invierno en la casa
- Revisar desagües y canaletas
- Reparar grietas antes de las lluvias intensas
- Verificar sellados y juntas entre materiales
- Controlar zonas donde se acumule agua
- Realizar mantenimiento preventivo anual
- Elegir productos con buena elasticidad y resistencia UV

