Sam Neill murió este lunes a los 78 años en Sídney, Australia. Según lo confirmó su familia, fue repentina e inesperada. El actor había trabajado en películas como Jurassic Park, donde interpretó al Dr. Alan Grant, El Piano y Peaky Blinders.
De qué murió Sam Neill
En 2023, Neil contó en público que había sido diagnosticado con linfoma de células T angioinmunoblástico, un tipo poco común de linfoma no Hodgkin. Él mismo anunció que se trataba de un tipo de cáncer de sangre en etapa tres, una enfermedad por la que en ese momento ya recibía tratamiento desde principios del año anterior.

De acuerdo al comunicado que emitió su círculo íntimo en su cuenta de Instagram, el actor “seguía libre de cáncer” cuando murió y no precisó la causa de la muerte.
Poco después, contó que experimentó glándulas inflamadas por primera vez en marzo de 2022, durante una publicidad de Jurassic World: Dominio, película que protagonizó junto a Chris Pratt, Bryce Dallas Howard y Jeff Goldblum. Meses más tarde, volvió a referirse a su enfermedad y declaró: “Estoy preparado para eso [la muerte]. Sé que sucederá, pero realmente no me interesa. Está fuera de mi control”.

“Con inmensa tristeza, la familia de Sam Neill comunica la noticia de su fallecimiento, ocurrido el lunes 13 de julio en Sídney, Australia. Sam estuvo rodeado de sus seres queridos y partió con la dignidad que caracterizó toda su vida. La pérdida fue repentina e inesperada, aunque reconforta saber que Sam se mantuvo libre de cáncer. La familia desea expresar su más profundo agradecimiento al personal del Hospital Privado St. Vincent por sus increíbles cuidados”, dice el mensaje oficial y cierra: “Más adelante se darán a conocer más detalles; por ahora, en nombre de la familia, pedimos que se respete su privacidad mientras atraviesan esta pérdida inmensa”.
Después de trabajar en la Compañía de Cine de Nueva Zelanda como actor y director, fue el clásico australiano Mi brillante carrera (1979) junto a Judy Davis el que luego le abrió las puertas para encarnar el inolvidable papel de Damien Thorn en La última profecía. Desde entonces, su nombre fue elegido para interpretar a héroes y villanos en una sucesión de películas para la gran pantalla y televisión.

