Hoy, a las 8 de la mañana, la familia del Indio Solari compartió un nuevo comunicado dando por terminado el multitudinario velorio que se llevó adelante desde ayer. “Ya está. Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron. Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito”, comienza el posteo que subieron a su cuenta en Instagram.

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Y sigue: “Gracias a todos los que hicieron este esfuerzo: tanto los que se acercaron y los que lloraron donde los sorprendió la pena, como las toneladas de muchachos y muchachas que hicieron posible y formaron parte de la organización descomunal que supuso esta despedida, en tiempo récord. Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida”.

Lito Vitale y el Indio Solari

El Indio Solari es una especie de sinónimo de arte en su estado más puro. Un sinónimo de coherencia, de independencia, de profundidad. Es la manera de poner el cuerpo a una idea, fuera de todo lo que significa la industria de la música y, así y todo, lograr un éxito arrollador.

Conocí a Los Redonditos de Ricota por alguna nota que apareció en El Expreso Imaginario y ellos sabían del trabajo independiente que venía haciendo M.I.A. [colectivo musical y discográfico independiente que llevaron adelante los padres de Vitale]. Cuando se grabó el disco Gulp yo fui el técnico de ese disco. Mientras grababan “Superlógico” vieron que había teclados en el estudio y pensaron que estaría bien grabar unos teclados. “Yo toco”, les dije. Y bueno, de ahí en más quedé como tecladista invitado en un montón de sus discos, hasta Último bondi a Finisterre.

Lito Vitale recuerda al Indio Solari: “Se nos fue un imprescindible, que fue diferente y admirable”

El cantante Indio Solari

La autopsia determinó que el líder de Los Redonditos de Ricota y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado falleció como consecuencia de un ACV hemorrágico. Padecía desde hacía años la enfermedad de Parkinson.

Despedida al Indio Solari en el Parque Domínico de Avellaneda

El Indio es una forma de vivir. Es la historia de varias generaciones. Por eso atraviesa todas las edades y las clases sociales, a todos los clubes de fútbol. Es una gran familia, es muy movilizante porque también es eso: un recordatorio de lo que necesitamos como pueblo, que es la comunidad organizada”, agregó.

Cada tanto la ‘misa eterna’ se interrumpía con llantos desconsolados, con aplausos, con gritos de “soy redondo hasta que me muera” o “vamos Los Redondos”. La música por momentos salía desde los balcones y rápidamente se armaban pogos. La gente se abrazaba como si se conociera y lloraba.

La avenida Mitre, en este rincón de Avellaneda, se convirtió en un gran santuario. Las frases de las canciones de Solari aparecieron en banderas, carteles, cartones, pasacalles. Había familias, grupos de amigos. A la altura del 4000 ya no se podía seguir avanzando y la fila estaba frenada. Antes de eso, la procesión avanzaba, sin problemas, por un carril.

“Ahora se puso más espesa. A la mañana avanzaba un poco más, pero acá estamos con algunos que llegaron a las 9”, contaba durante la tarde Florencia Tomkiewicz, que había llegado con un grupo de amigos que se fueron encontrando a lo largo del día. “Nos conocimos en el club y hemos compartido varias ‘misas’. Cuando murió, nos empezamos a mensajear y sabíamos que íbamos a venir o que nos íbamos a encontrar como nos pasó otras veces. Son causalidades”, describió.

Ya durante la tarde del domingo, la fila había alcanzado los seis kilómetros de extensión. Y ni siquiera la llegada del anochecer hizo mella en el adiós al ídolo del rock argentino, con una multitud que pasaba el puente Pueyrredón. “Somos más de un millón de personas”, anunciaron poco antes de las 19 por altoparlante. Pasadas las 20, la lluvia tampoco ahuyentaba a los seguidores.

La procesión fue constante en Villa Domínico. Desde un balcón en la esquina abajo del puente suena a todo volumen “Un poco de amor francés”. La gente agitaba, aplaudía, cantaba. Los autos tocaban bocina. Las remeras con mitad de la cara del Indio y mitad de la de Diego Maradona se ofrecían a $25.000.

El Indio estuvo en todos lados: en remeras, en pilusos, en banderas, en una matera, en forma de muñeco, en globos. Durante más de 18 horas, una multitud desfiló por el Polideportivo Gatica de Avellaneda para despedir a Carlos Alberto Solari.

Las filas llegaron a superar los ocho kilómetros y, según estimaciones difundidas durante la jornada, cientos de miles de personas participaron de la despedida pública. Las puertas del predio cerraron alrededor de las 6 de este lunes.

Despedida al Indio Solari en el Microestadio Gatica

A través de un comunicado al que accedió LA NACION, emitido por el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, se informó que alrededor de las 6 de este lunes, y luego de retirarse los últimos seguidores, la familia del Indio Solari decidió finalizar la despedida pública del cantante en el predio Gatica, en el Parque de los Trabajadores en Villa Domínico, Avellaneda.

“Agradecemos a la multitud que se acercó para despedir a su ídolo, cuidándonos entre todos y garantizando una movilización en paz”, indicaron.