ROSARIO. El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña sigue empantanado, cargado de polémicas y controversias, en un proceso que no logra arrancar, ante la mirada atenta de la madre y el padre del niño, que observan cómo se enreda cada vez más la posibilidad de saber qué pasó con su hijo, al que vieron por última vez el 13 de junio de 2024, cuando tenía 5 años.
En la segunda audiencia del debate que se realiza en el salón de usos múltiples del Escuadrón 48 de la Gendarmería en la ciudad de Corrientes, la estrategia de los llamados “falsos Dupuy” –diez acusados de encubrimiento que se hicieron pasar como integrantes de una ONG- es dilatar un juicio que formalmente aún no comenzó porque todavía no se terminaron de leer las acusaciones contra los 17 procesados.
Durante la segunda jornada, se escribió un segundo capítulo de la polémica desatada en torno al imputado Esteban Rossi Colombo, un psicólogo que trabajaba para la Fundación Dupuy y está acusado de haber intentado manipular los testimonios de los chicos que estuvieron con Loan en el naranjal de la localidad rural de 9 de Julio, donde desapareció.
El martes, Rossi Colombo decidió no presentarse al juicio, a pesar de que había sido notificado. El fiscal federal Carlos Schaefer pidió su detención durante la mañana, y el tribunal -que integran los jueces Fermín Amado Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco- lo avaló y ordenó el arresto. Después del receso del mediodía, el psicólogo apareció por videoconferencia junto a un hombre que solo dio su apellido (Delgado) y decía ser abogado. Su decisión de aparecer en el juicio tenía que ver con que pesaba sobre él una orden de detención.
Delgado, el supuesto abogado, vestido con camisa y pulóver de Bremer rojo, pidió que el juicio se suspendiera por 72 horas para poder ver la acusación contra su eventual cliente, algo que fue rechazado. También dijo que este miércoles no podría participar de la audiencia porque tenía un compromiso. La escena era bizarra.

Como Rossi Colombo iba a quedar sin defensa técnica, dos abogados de otros integrantes de la Fundación Dupuy se ofrecieron para asistirlo ad honorem. El psicólogo había advertido antes que no había podido viajar a Corrientes porque no tenía dinero. Finalmente, le designaron una defensora oficial, que este miércoles planteó que necesitaba tiempo para estudiar la causa. Rossi Colombo estaba conectado de manera virtual desde un destacamento de la Gendarmería de Tucumán, donde vive. La conexión se interrumpía, porque –según señalaron desde la secretaría del tribunal- no tenían “datos”.
Los ánimos se empezaron a caldear en la audiencia cuando el fiscal Schaefer insistió con el pedido de detención contra el psicólogo y los otros ocho acusados de la fundación que siguen el juicio en libertad. El tribunal pareció perder el control de la situación cuando comenzaron a responder los abogados defensores.
“En esta causa hay un chico desaparecido. Y ellos (por los integrantes de la Fundación Dupuy) vinieron a encubrir los hechos”, afirmó el fiscal. Schaefer planteó que la fiscalía también realiza el control de legalidad del juicio, por lo que Rossi Colombo tiene que tener un defensor, porque de lo contrario –según el funcionario- es un riesgo para futuras nulidades [...] Miren lo que pasó con el juicio de [Diego] Maradona”, apuntó.

Los abogados defensores de este grupo se atrincheraron contra Schaefer, que fue cuestionado por los letrados Martín Leiro y Rodolfo Baqué (que justamente tuvo participación en el fallido juicio donde se busca establecer si en la muerte del Diez hubo responsabilidades penales atribuibles a alguno o algunos de los siete acusados).
Baqué pidió que el tribunal rechace el pedido de detención propuesto nuevamente por el fiscal. “Para la prensa está lindo pedir la detención. Acá empiezan a volar suspicacias. Cuando hay una resolución, hay que aceptarla”, dijo el letrado, que agregó: “El fiscal invoca el juicio de Maradona, pero es otra cosa. Ahí la jueza era una papafrita y un cachivache. Insisto: pedir la detención (de los integrantes de la Fundación Dupuy) es dilatar el inicio del juicio. Estamos en discusiones bizantinas, es como discutir el sexo de los ángeles”, sostuvo.
El tribunal decidió ir a un cuarto intermedio para salir de este embrollo que se gestó por un imputado que no concurrió a la audiencia y dice que no tiene abogado ni puede costearse el viaje para sentarse en el banquillo de los acusados.
Después del mediodía, los jueces del tribunal decidieron rechazar los planteos realizados por la Fiscalía y la querella, y confirmaron que el debate continuará sin modificaciones sustanciales.
Los magistrados descartaron el pedido de separación de juicios presentado por la defensa oficial, al recordar que la unificación de los procesos ya había sido resuelta y quedó firme en mayo de 2025. Por esa razón, consideraron que la cuestión no podía volver a discutirse. La fiscalía se había opuesto a que los imputados por la desaparición de Loan sean juzgados junto a los supuestos encubridores, los diez integrantes de la fundación Dupuy.
Además, el tribunal ratificó la incorporación de Rossi Colombo al debate oral, pese a la oposición del Ministerio Público Fiscal. Los magistrados entendieron que excluirlo del proceso actual implicaría postergar la definición de su situación judicial para un futuro juicio, lo que obligaría a repetir la convocatoria de testigos, la producción de pruebas y la intervención de nuevos jueces.
Según la resolución, una medida de ese tipo generaría un importante gasto de recursos públicos, afectaría los intereses de la familia de Loan y podría derivar en sentencias contradictorias.
Ante la advertencia de la fiscalía sobre una eventual nulidad futura, el tribunal dispuso volver a leer el requerimiento de elevación a juicio correspondiente a Rossi Colombo para garantizar plenamente su derecho de defensa y evitar cuestionamientos procesales posteriores. El juicio se reanudará el jueves, y luego habrá un receso hssta la semana próxima.

