La muerte de Carlos “Indio” Solari activó una compleja trama logística para organizar una despedida multitudinaria. En cuestión de horas, funcionarios y dirigentes comenzaron a coordinar con la familia del cantante e ícono del rock argentino los detalles del velatorio. Tras la frustrada intención del Gobierno nacional de posicionar a Tecnópolis como alternativa —ante la negativa de realizar la ceremonia en la Casa Rosada o el Congreso—, la opción de Avellaneda ganó terreno a partir de una conversación entre Máximo Kirchner, quien consolidó un cercano vínculo con el cantante en los últimos tiempos, y el gobernador Axel Kicillof.

El contacto para la atípica ocasión descongeló una relación política atravesada por un tenso distanciamiento entre el líder de La Cámpora y el mandatario provincial. El hijo de Cristina Kirchner fue uno de los primeros en involucrarse en las gestiones tras acercarse por la mañana del viernes a la vivienda del músico para darle el pésame. “Estuvieron en diálogo y se pusieron de acuerdo”, indicaron fuentes al tanto de la comunicación entre Máximo y Kicillof.

Tanto el gobernador como el diputado nacional participaban este domingo de la despedida de Solari, confirmaron a LA NACION fuentes cercanas a ambos.

Máximo Kirchner y Axel Kicillof, en mejores tiempos de la relación entre ambos

Las primeras alternativas para la despedida de Solari en suelo bonaerense habían incluido el estadio de Racing Club -pero no contó con el acuerdo de Diego Milito, el presidente de la institución- y distintos espacios en La Plata, dos lugares que marcaron el desarrollo de la historia de Los Redonditos de Ricota. Pero todo terminó bajo el ala del intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.

De acuerdo a la explicación que ofrecieron desde el entorno de Kicillof, “cuando Racing no aceptó y La Plata les parecía complejo para la movilización por la distancia, nos pusimos con la municipalidad a pensar en lugares posibles en Avellaneda, que puso el Gatica a disposición. Se pensó la operatividad de semejante evento masivo y a la familia le pareció bien”.

El intendente Jorge Ferraresi, alineado con Axel Kicillof en la interna del PJ y aspirante a la Gobernación

En cuanto a la descartada opción de Racing persisten versiones contrapuestas. Fuentes al tanto de las negociaciones deslizaron que Máximo Kirchner y la AFA expresaron que el club nunca ofreció formalmente sus instalaciones, mientras que desde la institución que hoy es manejada por Milito dejaron trascender que jamás recibieron un pedido concreto. Más allá de la controversia, la organización terminó concentrándose en Avellaneda.

Esa elección tampoco fue casual, agregaron desde el municipio, donde recuerdan que allí se realizaron algunos de los actos políticos más importantes del kirchnerismo durante años. “Máximo sabe cómo trabaja Jorge. Todos los actos grandes de Cristina fueron en Avellaneda. Hay garantías, cercanía y experiencia para manejar una movilización de estas características”, afirmaron desde el municipio del sur del conurbano.

El cuerpo del Indio Solari, en el interior del microestadio Gatica, en Avellaneda

El Parque Municipal de Villa Domínico, elegido para el evento, tiene su origen en una antigua quinta adquirida por el Estado durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón para convertirla en un predio recreativo. Con el tiempo se transformó en un polo deportivo y cultural de referencia para la zona. El velatorio estará centralizado en el Microestadio José María Gatica, inaugurado en 2023 en uno de los extremos del complejo de 10 hectáreas en homenaje al legendario boxeador que pasó parte de su vida en ese barrio.

Distancia oficial

En las últimas 48 horas, el Gobierno nacional optó por mantener cierta distancia institucional. La Casa Rosada descartó la posibilidad de que el velatorio se realizara tanto en la sede del Ejecutivo como en el Congreso de la Nación, donde adujeron que “no están dadas las garantías”. Funcionarios del presidente Javier Milei salieron públicamente a poner a disposición el predio de Tecnópolis, donde expresaron que de la gestión participaban la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; pero reconocieron que no lograron establecer contacto con la familia del músico.

Aunque Solari cultivó durante gran parte de su carrera una marcada distancia de la política, la construcción de una figura artística contestaria cargada de misticismo y contadas declaraciones públicas, en los últimos años supo expresar simpatías hacia el modelo kirchnerista, cultivar una relación cordial con algunos referentes de ese espacio -en especial con Máximo Kirchner- y posicionarse en contraposición de la gestión libertaria.

La magnitud de la convocatoria obligó además a desplegar un operativo de seguridad excepcional, con puntos sanitarios y peajes liberados. La provincia de Buenos Aires dispuso alrededor de 1.500 efectivos de la Policía bonaerense con el fin de evitar desmanes y garantizar la circulación de los asistentes que llegarán desde distintos puntos del país.

El último adiós al Indio Solari “no tiene fecha de culminación” y transcurrirá “hasta que la familia lo disponga”, dijo uno de los organizadores del evento, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco.

Otro de los encargados del dispositivo general es Javier Grosman, el mismo responsable de la organización del funeral de Néstor Kirchner en Casa Rosada y de los festejos del Bicentenario durante 2010. En los ochenta fundó Babilonia, un espacio cultural insignia de la movida alternativa en la zona del Abasto, donde se combinaba el rock con la actuación, un sello que tuvieron las presentaciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. “Su participación fue un pedido expreso de la familia”, señalaron fuentes provinciales.