Erling Haaland, jugador estrella de Noruega, aterrizó este lunes en Oslo, Noruega, luego de que el seleccionado escandinavo fuese eliminado por Inglaterra en cuartos del Mundial 2026. Fiel a su estilo, el delantero de 25 años bajó del avión con un particular acompañante: un mapache disecado que sostenía un whisky entre sus garras.
Según consignó el medio local VG, Haaland adquirió a su “nueva mascota” en la tienda Wild Bill’s Western Store en Dallas, donde disputó los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo frente a Costa de Marfil. El objeto tiene un valor de US$750. Junto con el mapache, compró además un sombrero y botas de vaquero.
Julie Newport, una de las propietarias del establecimiento comercial, ofreció detalles sobre la visita de Haaland al medio noruego. “Apenas puso un pie dentro de nuestro comercio, dijo que le encantaba el lugar. ¡Fue increíble! Fue muy amable y todos estábamos radiantes de alegría. Jamás lo olvidaremos".
Tras recibir a una de las figuras de la Copa del Mundo, Newport habló con él sobre Dallas y lo orientó en la compra de algunos artículos. Entre ellos, una remera con el juego de palabras “Y’all can kiss my Dallas”. El futbolista no solo gastó dinero sino que también se fotografió con indumentaria del local, firmó sombreros y pelotas.

Aun cuando se instaló un debate respecto de si el mapache que cargaba Haaland era real o no, en la página web del comercio aclaran que son animales que pasaron por un proceso de taxidermia: “En Wild Bill’s Western Store encontrarás una colección de animales disecados en poses encantadoras y divertidas”.
La taxidermia es la técnica que consiste en preservar el cuerpo de un animal muerto para reproducir su aspecto lo más fielmente posible. A diferencia de lo que suele creerse, el animal no se “rellena” con algodón o aserrín: el taxidermista retira la piel con cuidado, la trata con productos químicos para evitar su descomposición y luego la coloca sobre un maniquí especialmente diseñado que reproduce la anatomía de la especie. El objetivo es conservar una apariencia natural, con detalles como la postura, la expresión y el pelaje o plumaje.

El proceso comienza con la extracción de la piel, que luego se limpia y se cura mediante un proceso de curtido. Después, el especialista fabrica o adapta un molde de espuma o fibra con la forma del cuerpo del animal, sobre el cual vuelve a colocar la piel. Finalmente, se incorporan ojos artificiales y se realizan ajustes minuciosos para dar realismo al ejemplar antes de dejarlo secar durante varias semanas.
La taxidermia suele utilizarse en museos de ciencias naturales, instituciones educativas, colecciones privadas y para la conservación de trofeos de caza o pesca, siempre dentro del marco legal vigente en cada país.
Multitudinario recibimiento
En el centro de Oslo, alrededor de 120.000 personas se reunieron para dar la bienvenida al seleccionado noruego. A bordo de un autobús, los jugadores liderados por Ståle Solbakken atravesaron un mar de personas vestidas de rojo, blanco y azul. Minutos más tarde, se sentaron en los escalones frente al Monumento a Karl Johan.
Con el príncipe heredero Haakon al mando -quien tomó unos palos y se aproximó a un bombo-, tanto futbolistas como la multitud presente realizaron la “remada vikinga”, una tradición tras los triunfos de Noruega.
La ceremonia está inspirada en la tradición vikinga y reproduce el movimiento de los remeros que impulsaban las embarcaciones nórdicas. Los hinchas suelen acompañarla con el grito “¡Ror!”, que significa “remar” en noruego.

