Luego de que Amnistía Internacional Reino Unido incluyera a Beira’s Place –centro de atención para mujeres víctimas de violencia sexual fundado y financiado por la escritora británica J. K. Rowling en 2022, en Edimburgo– en una lista de organizaciones vinculadas con el movimiento “antiderechos” por sus políticas de acceso basada en el sexo y no en el género, la creadora de Harry Potter reprobó públicamente a la organización y señaló que para Amnistía solo las diversidades sexuales eran tributarias de derechos. También criticó que una organización dedicada a defender los derechos humanos se dedicara a elaborar “listas negras”.

Junto con Rowling, organizaciones feministas y gay-lésbicas británicas que se oponen a la “ideología de género” cuestionaron el informe. En respuesta, Gay’s Men Network, For Women Scotland y Sex Matters difundieron sendos comunicados en los que expresaron su rechazo a “las ONG que promueven la ideología de género y que hacen un mal uso de su formidable financiación e influencia” [sería el caso de Amnistía Internacional] y exigieron una disculpa formal por difundir “información maliciosa”.

Amnistía no tiene absolutamente ningún derecho a dictar qué opiniones políticas pueden o no tener los hombres gays sobre la ideología de género -remarca la respuesta de Gay’s Men Network-. No tiene derecho a ‘lavar con pruebas’ una lista de grupos lésbicos y gays disidentes como blancos de oprobio o condena pública”. También había sido reportada la red de periodistas y creadores de contenidos para plataformas SEEN in Journalism.

Tras las críticas, Amnistía Internacional Reino Unido decidió retirar “temporariamente” el informe de su página web para someterlo a “una revisión interna”. Desde febrero, la nueva directora ejecutiva de la organización es Kerry Moscogiuri.

Al comentar la decisión de retirar la publicación (que no estuvo acompañada de un pedido de disculpas), Rowling ironizó en la red social X: “Traducción: ups, no me di cuenta de que la gente fuera de nuestra burbuja ideológica está TAN cabreada por la pérdida de los derechos basados en el sexo. Seguimos implacablemente opuestos a cualquier organización que luche por conservarlos, pero metemos las palabras ‘derechos de las mujeres’ para mantener contentos a los intolerantes”. Semanas atrás, la autora había celebrado un fallo de la Justicia escocesa que determinó que la segregación por sexo en las cárceles escocesas debía basarse en el sexo biológico.

Tal vez, con retraso, hayan decidido buscar asesoramiento legal -agregó-. A menos que sean aún más imprudentes y arrogantes que Stonewall, seguramente anticiparon que las organizaciones a las que atacaron harían precisamente eso”. En otro comentario sarcástico, sostuvo: “Rara vez he visto una organización que necesite tantos abogados que trabajen los fines de semana”. En su juventud, la escritora había colaborado como voluntaria para Amnistía Internacional. Según el informe, la voz de Rowling en los medios de comunicación está “sobrerrepresentada”.

Hoy, Rowling instó a las “organizaciones de mujeres señaladas en la reciente lista negra ‘antiderechos’” de Amnistía Reino Unido a emprender acciones legales con el apoyo de JK Rowling Women’s Fund. “Las organizaciones de hombres gays nombradas en la lista están invitadas a contactarme a través de mi sitio web. Aunque el Fondo de JK Rowling se creó para apoyar a las mujeres, la propia JK Rowling está más que feliz de donar a su fondo de lucha legal”, acotó.

En 2022, Beira’s Place se presentó como un espacio exclusivo para mujeres que apoya a mujeres sobrevivientes de violencia sexual en Escocia (donde ya existía un centro estatal similar, creado en 2021, aunque dirigido por una mujer trans). Según la entidad, su funcionamiento cumple con la ley de igualdad de 2010. Pero en su informe, Amnistía Internacional Reino Unido la había incluido en la categoría “crítica de género” por su rechazo (compartido por varias agrupaciones feministas y gay-lésbicas) a la postura que reconoce a las mujeres trans como mujeres.