Como broche de oro y diamante de la primera jornada de la visita de Estado del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y la primera dama, Elke Büdenbender, el 9 de junio los reyes de los Países Bajos los agasajaron con un banquete en el Palacio Real. La princesa heredera Amalia también dijo presente en la velada y volvió a demostrar que se mueve con soltura en compromisos oficiales, desplegando una combinación de naturalidad y profesionalismo.

La foto oficial. La primera dama alemana, Elke Büdenbender; el príncipe Constantine de los Países Bajos; el presidente alemán Frank-Walter Steinmeier, el rey Guillermo Alejandro, la princesa Amalia y la reina Máxima posaron antes de entrar al salón

Tanto ella como la reina Máxima deslumbraron al lucir piezas de altísimo valor histórico pertenecientes al Cofre Real de los Orange-Nassau, joyas cargadas de significado que ocupan un lugar muy especial en la historia y también en el corazón tanto de la madre como de la hija.

Amalia impactó con la Tiara de las Estrellas (de oro blanco y engastada con diamantes)
Es la misma tiara con la que se coronó por primera vez, en junio de 2022

En el caso de la Reina, completó su impactante vestido firmado por Jan Taminiau –ya lo usó en varias ocasiones– con la imponente Tiara de los Zafiros. Se trata de una alhaja de inspiración gótica, compuesta por 665 diamantes de Cachemira y 33 zafiros de Sudáfrica, que el rey Guillermo III, tatarabuelo del actual monarca, le regaló en 1881 a su segunda mujer, la reina Emma. Desde entonces, se convirtió en una pieza emblemática del joyero real, elegida por todas las soberanas neerlandesas para momentos de suma relevancia. Para Máxima esta pieza simboliza el inicio de su reinado, ya que es la misma que lució en 2013, durante la proclamación de Guillermo Alejandro como rey.

Máxima eligió la Tiara de los Zafiros, que data de 1867 y tiene 31 zafiros de Cachemira y 655 diamantes de Sudáfrica. La piedra central, de 44 quilates, era un broche. Sumó pendientes y brazaletes a juego
Stefan Rouenhoff, secretario Parlamentario de Estado en el Ministerio Federal de Asuntos Económicos y Energía, saluda a la Reina que, para la ocasión, recuperó un vestido de Jan Taminiau, con bordados de flores y aves y pedrería inspirados en una de las habitaciones del Palacio Huis ten Bosch. Lo estrenó en 2015 y dos años después se lo puso en la celebración del 80° cumpleaños de los reyes Harald y Sonia de Noruega
El rey Guillermo Alejandro tomó la palabra durante el banquete

Amalia apostó a un estreno (by Rachel Gilbert) y lo llevó a otro nivel con la Tiara de las Estrellas. Esta pieza, elaborada en oro blanco y engastada con diamantes, se distingue por sus cinco puntas de estrella –que en sus orígenes fueron botones de perlas–, sumando un aire juvenil al estilismo. Con esta joya, la princesa heredera protagonizó su primer gran momento como royal en junio de 2022, durante la celebración por la mayoría de edad de Ingrid de Noruega. Además, guarda un profundo alor sentimental: fue la tiara que llevó la reina Máxima el día de su boda, el 2 de enero de 2002. Amalia completó su look con los pendientes de diamantes de la reina Juliana y un brazalete que perteneció a Guillermina.

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