La intensa ola de frío polar que afecta a gran parte de la Argentina volvió a instalar la pregunta: “¿Puede nevar en la ciudad de Buenos Aires?” entre los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Las temperaturas cercanas a 0°C, la persistencia del aire antártico y las nevadas registradas en distintos puntos de la provincia alimentaron la expectativa y trajeron a la memoria un episodio que quedó grabado en la historia: la nevada del 9 de julio de 2007, cuando la Capital se cubrió de blanco por primera vez en casi nueve décadas.
Aquella jornada de Día de la Independencia fue un hecho extraordinario. Miles de personas salieron a plazas, calles y parques para registrar un fenómeno que no se observaba de manera generalizada en la ciudad desde 1918. Desde entonces, cada ingreso de aire polar intenso reaviva la ilusión de que la escena vuelva a repetirse.
¿Puede nevar en la ciudad de Buenos Aires?
Para que nieve en la ciudad de Buenos Aires no alcanza con que la temperatura sea muy baja. Los meteorólogos explican que también es necesario que exista suficiente humedad en la atmósfera y precipitaciones coincidiendo con el momento de mayor ingreso de aire frío.
Eso fue precisamente lo que ocurrió el 9 de julio de 2007, cuando coincidieron una intensa irrupción de aire frío con un sistema de precipitaciones que permitió que los copos llegaran hasta el suelo en buena parte del AMBA. Esa combinación de factores es poco frecuente, por lo que las nevadas en la Capital son consideradas un fenómeno excepcional.
En esta oportunidad, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pronostica para la Ciudad una temperatura mínima de 1°C y una máxima de 9°C, con cielo mayormente nublado y sin lluvias previstas. Esa ausencia de precipitaciones reduce la posibilidad de observar copos de nieve en territorio porteño.
El actual episodio de frío responde al ingreso de una masa de aire de origen antártico, que avanzó sobre gran parte del país luego del paso de un sistema frontal que dejó lluvias, fuertes vientos y nevadas en distintas regiones.
2 JUL I ⚠️ #Alertas para hoy:
— SMN Argentina (@SMN_Argentina) July 2, 2026
⛈️#Tormenta
⚠️Lluvias intensas
🟨20-50 mm
🌬️Ráfagas
🧊Granizo
🌬️ Viento
🟨 60-75 km/h con ráfagas ≥ 100 km/h
🌬️ Zonda
🟨 30-45 km/h con ráfagas ≥ 60 km/h
🥶 Temp extremas: #frío ⚠️
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Dónde sí puede nevar durante esta ola polar
Mientras la posibilidad está descartada para la Capital, el panorama es diferente en algunos sectores de la provincia de Buenos Aires.
Según informó el sitio especializado Meteored, el aire polar se instaló sobre el sudoeste y el centro bonaerense, donde podrían registrarse nevadas con acumulaciones de hasta tres centímetros en determinados sectores.
En las últimas horas, además, comenzaron a circular imágenes y videos registrados por vecinos que mostraron nevadas en distintas localidades bonaerenses, un fenómeno favorecido por temperaturas más bajas y condiciones atmosféricas más propicias que las del AMBA.
En la Patagonia y zonas cordilleranas, en tanto, el escenario es todavía más extremo, con temperaturas que podrían descender hasta los -9°C en algunos puntos de Chubut, Río Negro, Mendoza y Neuquén.
El frío extremo continúa bajo alerta
El SMN mantiene vigente una alerta amarilla por frío extremo para la ciudad de Buenos Aires y otras 18 provincias. El organismo advirtió que estas condiciones pueden tener efectos sobre la salud, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Entre las recomendaciones oficiales figuran evitar la exposición prolongada al frío, usar varias capas de abrigo, mantener los ambientes calefaccionados de manera segura, realizar actividad física para conservar el calor corporal, hidratarse correctamente y evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
Aunque el escenario meteorológico resulta inusual por la intensidad de la ola polar y las nevadas registradas en distintos puntos del país, el pronóstico vigente no anticipa nieve para la ciudad de Buenos Aires. Por ahora, la histórica postal del 9 de julio de 2007 seguirá siendo el antecedente con el que inevitablemente se compara cada gran irrupción de aire polar que alcanza al AMBA.

